Tarot Rider-Waite: historia y popularidad.

15.04.2025

Actualmente en el mercado encontramos miles de barajas de tarot, cada cual con un estilo más sorprendente que el anterior, desde arte moderno a ilustraciones de manga japonés. Los tarot de diseños antiguos y reconocidos son los más reclamados, destacando en especial el tarot de Marsella y el Rider Waite. De este último destaca su popularidad tanto entre practicantes como en los medios de comunicación, y ello se debe en gran medida a las místicas y cuidadas ilustraciones de Pamela Colman Smith, y a los mensajes visualmente impactantes preparados por Arthur White.

Publicado en 1910 con el nombre de Tarot Rider-Waite-Smith, tomaba su nombre del editor, la Rider Company, del ideador Arthur Waite, y de la ilustradora Pamela Colman-Smith.

Pamela Colman-Smith, era hija de un comerciante londinense, viajó por Jamaica y Estados Unidos, estudió artes y después regresó a Londres, donde se convertiría en una reconocida ilustradora y escenógrafa, así como diseñadora de vestuario, gracias a su moderno colorido, entablando amistad con la actriz Ellen Terry, quien la apodó Pixie ("hadita"). Henry Irving o Bram Stoker son otros de los personajes con los que trabajó, ilustrando sus obras o ayudando en escenarios. Posteriormente tuvo éxitos puntuales al publicar sus propias revistas y exponer en galerías. Entró a formar parte de la Orden Hermética de la Aurora Dorada por su contacto con el escritor irlandés William Butler Yeats, interesado en el esoterismo y miembro de dicha orden ocultista; allí conoció por primera vez al estadounidense Arthur Edward Waite, masón-rosacruz y reciente miembro de la orden londinense.

Cuando la Golden Dawn comenzó a resquebrajarse a raíz de las luchas internas (véase artículo), Pamela y Arthur se unieron a una de las ramas que surgieron, al Nuevo y Reformado Rito de la Aurora Dorada. Allí, con las enseñanzas traídas de sus conocimientos, y de sus propias experiencias en América y Europa, concibieron la creación de un tarot que manifestara los conocimientos esotéricos y simbólicos de Waite, junto con la sensibilidad artística de Smith, la cual había probado también a realizar arte sinestésico, es decir, asociando los movimientos, los colores, la música, los sentimientos, la expresión autómata… a las manifestaciones artísticas.

Las ilustraciones de Smith han sido reconocidas por su claridad y sencillez, a la par que expresividad; alteran en parte los modelos pre-establecidos que seguían los tarot egipcios o los de Marsella, manteniendo las figuras de los arcanos pero modificando o añadiendo elementos. Además, los arcanos menores también cobran importancia, puesto que las ilustraciones transmiten situaciones y emociones a través de sus personajes y objetos, que ya no son números u objetos de palos, sino que contienen simbolismos claros y otros ocultos, gracias al desarrollo de la trama que realizó la ilustradora, contando historias en cada carta: esto, parece ser, fue invención propia de Pamela, pues los diseños originales de Waite eran similares a otros mazos.

A veces siguen la dualidad par/impar de los palos, con los significados positivo/negativo, y otras veces, hablan de una evolución hacia el éxito, con sus altibajos. Un ejemplo de narración de progreso podría verse en el palo de bastos, donde del 1 al 5 puede contemplarse la evolución del deseo y la construcción de una estructura. Este tipo de narración visual hace que, por primera vez, el Libro que supone el mazo de cartas del Tarot sea más fácil de leer para todos los públicos, y sin necesidad de incluir directamente escritos los significados, como había ocurrido con los tarot seguidores de Etteilla en Francia.

Esto sólo se había visto hasta el momento en el renacentista tarot Sola Busca, que, por otra parte, estaba más que olvidado por el público general. Por suerte las órdenes herméticas parece que lo habían tenido en cuenta y actualmente se piensa que sin duda supusieron una inspiración para Smith a la hora de entender los arcanos menores también como parte de los misterios del Tarot.

Los Arcanos Mayores también sufrieron algunos cambios, algunos más notables que otros. Influidos por las visiones astrológicas de los estudios de la Aurora Dorada, los arcanos de la Templanza y la Fuerza se cambiaron de orden para que se correspondieran con los signos de Libra y Leo. En el trono del Emperador, carta asociada al signo de Aries, pueden verse cabezas de carnero en los topes de los reposabrazos. La carta de los Amantes puso solamente dos personas en vez de una tercera que tuviese que elegir, según algunos porque así concordaba también con el signo de Géminis.

Los elementos cristianos de otras barajas fueron eliminadas en ésta, convirtiendo al Papa en el Hierofante y a la Papisa en La Sacerdotisa, con un tocado de Luna. La Muerte es un caballero a caballo, y la Emperatriz, con un vestido de flores, simboliza la Primavera, incluyendo el símbolo planetario de Venus en su trono. El Mago ya no es un prestidigitador, sino un Mago como se entendía en las órdenes ocultistas, con su túnica, su vara y sus elementos rituales - el platillo, la copa -, y ya no lleva sombrero, sino corona o cinta, y el símbolo del infinito (antes en el sombrero), ahora levita sobre su cabeza.

Sí que aparecen elementos como las catedrales, que no deben interpretarse a la manera cristiana o religiosa, sino, más bien, como la Opus, la Obra masónica, o en su faceta medieval, desde una perspectiva más folclórica o fantasiosa de las construcciones antiguas.

Encontramos también una exposición más clara de los elementos y de las estaciones del año en este tarot (se pueden consultar los artículos complementarios)

Otro elemento importante de este tarot son los paisajes. En la mayoría de mazos de tarot el fondo es prácticamente inexistente salvo en aquellas cartas que lo requieren expresamente, como pueden ser La Luna o La Torre. Por el contrario, en el Rider-Waite-Smith el paisaje cobra una especial importancia, sobre todo en los arcanos menores. El paisaje y la situación de los personajes indica la implicación o situación del consultante en las circunstancias: la lejanía, la cercanía, si se está dentro o fuera de un lugar, el movimientos hacia o desde el lugar, si los edificios están derruidos o bien construidos, el tipo de edificio (palacio, casa baja, ruinas, o los materiales), si aparece el mar, el cielo o el clima (no sólo en relación con las estaciones, sino también con la forma de vislumbrar el futuro)...

Por ejemplo, en el Dos de Espadas, tenemos a una mujer con los ojos vendados, cruzando las espadas sobre su pecho, y dando la espalda al mar. El mar puede simbolizar la incertidumbre, lo inmenso, es decir, el mundo, el futuro. La figura está ciega pero armada con dos espadas, que se interpretan como dos posibilidades, dos decisiones. Sin embargo, le da la espalda. La carta puede interpretarse, pues como un momento de reflexión, que no actuar es también tomar una decisión.

Pondremos también otro ejemplo muy visual, el ocho de copas. En esta carta vemos al personaje de espaldas al consultante, caminando hacia un paisaje nocturno y montañoso. En la parte delantera de la carta hay 8 copas apiladas, de las cuales él o ella se está alejando. Esta carta se interpreta como alguien que abandona lo conseguido y se adentra en lo inexplorado, en un entorno aparentemente hostil. Esa persona no encuentra satisfacción en lo que tiene (de ahí que las copas estén mal apiladas a pesar de ser pares), necesita buscar algo nuevo y salir de su zona de confort, ya sea espiritual o material.

Del mismo modo ocurre con la interrelación de personajes. Con la excepción de los arcanos mayores en los que aparecía más de un individuo, las relaciones entre distintas personas en los tarot de tipo Marsella se definían conociendo el significado de la carta: si una carta simbolizaba correspondencia, como pueden ser las espadas, evidentemente habría más de un implicado. Empero, ello no definía necesariamente el tipo de correspondencia o las reacciones de una u otra parte. Con la excepción de reyes, reinas, jinetes y sotas, en el Tarot de Marsella las miradas entre personajes no habían sido analizadas debidamente.

Con las ilustraciones de Pamela esta percepción fue totalmente cambiada y facilitada. En la gran mayoría de los arcanos menores aparece un personaje humano, de los que a veces se ha criticado el sexo indefinido, ya que representa a mujeres con el cabello corto - algo que estaba de moda en su tiempo también - y a hombres con el cabello largo,a sí como una larga serie de personajes indefinidos sexualmente ya sea por su vestimenta medieval o por sus rostros, e incuso por encontrarse de espaldas. Sea como fuere, lo importante de estos personajes es que muestran emociones y situaciones con las que el consultante puede identificar tanto si está referido a uno mismo como al resto. Hemos podido verlo en los ejemplos anteriores, pero veamos algunos más. Si el personaje está luchando con otros, alejándose triste, pensativo, contento, agobiado, llorando… hay un mensaje mucho más emocional y claro dirigido tanto al consultante como al tarotista. ¿Se miran las cartas entre sí o se dan la espalda? ¿Cómo reacciona cada una de las personas? ¿Están haciendo algo que se corresponde entre ambas, o actividades diferentes? También podemos encontrar personajes con los ojos vendados o con vestimentas de vagabundos o de alta clase, incluso de diferentes edades. De esta forma, no sólo ayuda a la interpretación sino que suma datos para saber a qué o quién se están refiriendo las cartas.

En 1911 se publicó The Key to the Tarot (La clave del Tarot), pensada como una guía interpretativa preparada especialmente para este mazo por el Sr. Waite, donde contaban la supuesta tradición seguida para el desarrollo del mazo y de la historia del Tarot en general. Al año siguiente, se publicó la misma guía pero con las ilustraciones de los arcanos, en blanco y negro por cuestiones de economía, titulada de The Pictorial Key of Tarot.

Además de por su atractivo y su aparente sencillez de interpretación, al menos en lo que a la primera capa de sus imágenes se refiere, hubo otro hecho que lo popularizó enormemente, y este fue que, según las normas de los registros de propiedad estadounidenses, en 1966 los derechos de autor de este mazo pasaron a ser públicos, lo que potenció su distribución y uso como "modelo del tarot" del mundo angloparlante. Para cuando los derechos de autor en Europa - 70 años de la muerte del autor - se liberaron en 2021, el Rider Waite ya estaba consolidado como la baraja más popular en el mundo del Tarot, solamente compitiendo con la de Marsella.

Pietro V. Carracedo - pietrocarracedo@gmail.com

Bibliografía:

- Handley, J. Tarot. La Biblioteca del Esoterismo. TASCHEN, 2020

- Mosquera, J.M. Ludus triumphorum + La historia del tarot. Lulu, 2017

- Nadolny, I. Historia del tarot. Ediciones Obelisco, 2021


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